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Migración Forzada de Guatemaltecos

Las políticas de caridad en la representación de refugiados.

Introducción

La exhibición fotográfica “Migración Forzada de Guatemaltecos: Las políticas de caridad en la representación de refugiados” explora los mecanismos de representación usados para migrantes forzados, mostrando identidades apropiadas de refugiados para justificar la necesidad de apoyo humanitario.

Este proyecto está inspirado en el museo Whitney de Arte Americano 2005; exhibición titulada “Por la Compasión de Otros: Las Políticas de Caridad”; una muestra interesada más en cuestionar que en solicitar caridad. La exhibición responde a estos cuestionamientos a través de un trabajo documental con fotografías de migrantes forzados indígenas procedentes de Guatemala, viviendo en el asentamiento de La Gloria, anteriormente un campamento de refugiados, en el estado de Chiapas en México.

A través del uso de un innovador método etnográfico y participativo “foto-voz”, en el cual una serie de representaciones fotográficas han sido tomadas, donde los participantes determinan de qué modo a ellos les gustaría ser fotografiados en primer plano; mientras que una segunda fotografía es tomada en donde se refleja la toma dominante de los medios convencionales y humanitarios. Estas representaciones fotográficas proveen una oportunidad para examinar cómo un indígena de una comunidad “migrante forzado”, muestra su identidad. Al mismo tiempo redefine un estereotipo, a través de los conflictos de género en donde exhibe a los “migrantes forzados” - mujeres en particular - como apolíticas, domésticas y maternales; mientras que los hombres son vistos como movible ganadores del salario o perpetradores de un conflicto violento.

Nuestros descubrimientos reflejan una aversión general al segundo estereotipo de las imágenes solicitadas, lo cual contradice la representación dominante reflejada por los medios convencionales. La oportunidad de los participantes de opinar en cada uno de las dos fotografías, nos ofrece una valoración de cómo los migrantes forzados se sienten en el proceso de ser fotografiados, así como la definición del rol del fotógrafo y del científico social, al cuestionar a los migrantes forzados en las fotografías. Este proceso desestabiliza concepciones normativas de protección representadas por los medios; además, es un esfuerzo por reparar la opinión popular al pensar críticamente sobre las formas y valores de la cultura local representativa de los migrantes forzados internacionales.

Óscar F. Gil-García

Candidato a Doctor, departamento de sociología de la Universidad de santa bárbara e
investigador visitante del centro de estudios para refugiados de la universidad de Oxford

Fotografía y descripción

Todas las fotografías © Manuel Gil 2008. Haz “click” en la imagen para ver la versión grande.
Pseudónimos han sido usados para proteger la identidad de los participantes.

1. Hermanas parte I

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Foto de Lorena (21 años de edad) y su hermana menor Angélica (edad 19). Las hermanas han sido criadas en dos hogares diferentes, una con los abuelos maternos y la otra con los abuelos paternos. Este arreglo se debió a problemas económicos que los padres tuvieron que encarar al criar a ocho hijos. Lorena y Angélica, ambas han expresado tristeza por no haber podido compartir parte de su vidas con sus padres pero por otro lado sienten mayor cercanía con los abuelos, quienes las criaron, que con sus padres. También expresaron decepción por no haber pasado gran parte de su juventud juntas. Solo después de que Lorena se fue a Comitán para acompañar a Angélica y a otro hermano para estudiar la secundaria, comenzó a pasar tiempo con sus hermanos.

Angélica ha estado estudiando en Comitán desde la edad de 12 años, ahora es una universitaria en Administración de Empresas. Durante el año académico, vive sola en una casa adquirida por su papá y otro tío; quienes trabajan en Estados Unidos. Angélica viaja los fines de semana a La Gloria para pasar tiempo con sus hermanos y jugar al fútbol con su hermana en un equipo femenino llamado “arsenal”; llamadas así por el equipo profesional del Reino Unido, pues dicho equipo femenil porta réplicas del uniforme rojo y blanco.

Una falta de ingresos sostenibles forzó a los padres de Lorena y Angélica a emigrar a los Estados Unidos, en donde su madre trabaja empacando vegetales en el turno de la noche, mientras que su padre trabaja en una fábrica de muebles. Su madre emigró después de que su padre resultó herido en un accidente de trabajo en la empresa de construcción en los Estados Unidos, lo que evitó que recibieran las remesas que él había estado enviando. Su madre tuvo que viajar tres noches y dos días para cruzar la frontera México-Estados Unidos, con sólo 5 litros de agua y 5 kilos de manzanas; fue capturada por las autoridades migratorias de los Estados Unidos (junto con su abuelo, dos primos y otros 50 miembros de La Gloria). Después de haber sido deportados a Tijuana, pudieron regresar a los Estados Unidos en un segundo intento la misma noche. Como resultado de esa mala experiencia, la madre les aconsejó a sus hijas que no se aventuraran a la migración a los Estados Unidos.

Después que su mamá se fue a los Estados Unidos, para poder cumplir con los envíos de dinero a México, Lorena tuvo que dejar la escuela por dos años para cuidar a sus 4 hermanos pequeños (edades 7, 7, 10, 16), con el entendimiento de que ella regresaría a la escuela, un año después de que su madre llagara a los Estados Unidos. Durante este período, tanto su madre como su padre han enviado dinero por un monto de 10 mil pesos mensualmente ($1,000 dólares). Un poco más de dos años han pasado desde la partida de su madre a los Estados Unidos y Lorena recientemente, aprobó el examen de admisión para ingresar en una universidad local en San Cristóbal de las Casas.

2. Hermanas parte II

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En esta segunda foto de Angélica y Lorena, les pedimos a ambas jóvenes que miraran hacia abajo con la cara en diferentes direcciones. Esta técnica ha sido comúnmente usada por periodistas y agencias humanitarias de migrantes para reflejar un sentimiento de desesperanza, solicitando con ello apoyo y donaciones. Nosotros intentamos replicar esta práctica común, pero en lugar de convertir a los migrantes forzados en un producto comercial, les preguntamos cómo se sintieron cuando les pedimos que posaran para la cámara en esta posición en particular.

Cuando le preguntamos a Lorena cómo se sintió después de que le tomáramos la foto, se puso a llorar y mencionó que el hecho de pedirle que se tomara una foto en esa área de su casa, le trajo recuerdos dolorosos de una pelea entre sus padres. Esta información no fue revelada antes que se tomara la fotografía, y nosotros nos disculpamos por cualquier daño que se le pudiese haber causado con nuestra petición. Ambas hermanas dijeron que preferían la primera fotografía porque usualmente suelen tomarse fotos familiares en ese lugar. Claramente el proceso que envuelve la producción del migrante forzado “en necesidad de apoyo” en fotos con valor comercial en oposición a las artísticas para documentales científicos o legales que son separadas de experiencias locales; pueden resucitar recuerdos muy dolorosos y producir resultados psicológicos potencialmente dañinos.

3. Familia migrante forzada

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En esta foto vemos a Magdalena, cerca de su esposo Martín, quien carga a su recién nacido hija (una hija que no quiso posar en la foto aparece debajo de la mesa) con el resto de los miembros de la familia. Cuando nos acercamos a Magdalena y Martín, les preguntamos si podíamos tomar una foto de la familia, pero nunca esperamos contar con más miembros al frente (una práctica recurrente en las fotografías de La Gloria). Como resultado obtuvimos a Alejandra con su hija Carina, y los dos chicos que están al frente son la sobrina y el sobrino de Martin, hijos de un hermano suyo que emigró a los Estados Unidos hace tres años y quien envía dinero de los Estados Unidos a la esposa que dejó aquí (no retratada) para el cuidado de sus hijos.

4. “Madre e hija” I

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Esta foto de Magdalena y su hija recién nacida viene a recrear la estructura de madre e hija,dominante en fotografías humanitarias. Para alcanzar esto, se le pidió al esposo salir del cuadro de la foto, evitando al público reconocer a la pareja conyugal en la cría de los hijos.

El resultado es una foto que ha sido comúnmente interpretada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados, como la mujer cabeza de familia, que tiene que “escapar o morir, irse o cargar con el peso; mientras que para algunos la decisión es simple, siempre al final del vuelo una desolada espera comienza”. (ACNUR. Imágenes de exilio 78: 1991).

Claramente tal descripción carece de análisis contextual e ignora la política que establece que agencias humanitarias, como ACNUR, son las que determinan las necesidades de los migrantes forzados. Para demostrar lo opuesto partimos de la realidad de Magdalena, quien maneja una tienda de abarrotes en frente de su casa, hace ropa para las fiestas del pueblo y es la líder local para el apoyo de oportunidades, programa gubernamental que provee un subsidio a familias que tienen hijos estudiando y a los ancianos. Además, ella es madre de 6 hijos.

5. Pareja migrante forzada I

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Foto de don Manuel (edad 74) y doña Minerva (edad 60) en su casa en La Gloria, Chiapas, México. En su travesía migratoria saliendo de Guatemala, la pareja perdió a su recién nacido y también perdieron a otra hija adolescente durante los largos y difíciles años de exilio en México. A consecuencia de la falta de educación y oportunidades de empleo, seis de los hijos de don Manuel y doña Minerva, migraron a los Estados unidos (a los estados de Colorado y Florida) para buscar trabajo.

Después de más de 20 años de exilio y demandas hechas por los guatemaltecos, don Manuel y doña Minerva obtuvieron su naturalización en México. Sin embargo, los hijos que emigraron a los Estados Unidos no consiguieron estar en el proceso de naturalización mexicana y algunos aún se encuentran sin documento alguno en los Estados Unidos.

Esto ha dejado a muchos de ellos sin documentos legales en el país de exilio, y limita sus oportunidades al sector de empleo informal, lo que les impide obtener un salario justo parar vivir. Su experiencia está reflejada en lo que ha sido referido como “el nexo de asilo migratorio” muchos migrantes y buscadores de asilo tienen múltiples razones por optar ser móviles y es posible separar completamente motivaciones económicas y de derecho humanos (Stephen Castles 2003:17). Ninguno de los dos recibió instrucción de cómo posar para esta fotografía y mencionaron sentirse relajados y cómodos durante la toma de la foto.

6. don Manuel: Migrante forzado

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Don Manuel posó para una toma cercano a su perfil enfrente de su casa. La Fotografía de don Manuel sirve como una metáfora que traza el uso de la fotografía por los eugenistas para categorizar a los grupos sociales como ‘otros’ raciales y de este modo legitimar la jerarquía social, y simultáneamente explora el uso de la fotografía por los medios convencionales y las agencias humanitarias.

La toma de fotografías, celebradas por tener un objetivo científico de valor verdadero, dan surgimiento a la fisionomía y a la frenología, dos movimientos racistas pseudo-científicos que surgieron de los discursos de la representación visual y ciencias sociales, para formar el movimiento eugenésico. (Sekula, 1986: 18).

La fisonomía intenta separar la forma de varios rasgos de la cabeza y la cara, e interpreta rasgos individuales de conformidad con tipologías morales raciales. La frenología, por otro lado, ha buscado detectar correspondencias entre la topografía del cráneo y facultades mentales localizadas (ibid: 10). El movimiento eugenésico tiende a “intervenir en la reproducción humana por medio de políticas públicas, motivando la propagación de personas consideradas ‘adecuadas’ y desmotivando o previniendo totalmente gente considerada “inadecuada” (ibid: 19).

El recurrente uso de la fotografía para documentar “migrantes forzados” altera su evidente costumbre histórica de mantener una jerarquía social, para adoptar una actitud liberal que muestre a los “refugiados” en una visión ‘cruda’ y ‘descubierta’ de humanidad que la antropóloga Liisa Malkki llama “emisarios sin palabra”. (Malkki, 1996:388-89).

A través de representaciones visuales de ‘refugiados’ principalmente como seres humanos, una discusión específica de contextos históricos, culturaes y políticos, se ha elevado a una ‘imagen conveniente’ (Wood 1985: 1) que contribuye a una modernización racional burocrática que les niega subjetividad; los refugiados son hechos para aparecer como cuerpos dóciles que son excluidos de las esferas públicas. La fotografía de don Manuel revela una ‘imagen conveniente’ de una estoico migrante forzado que es usualmente retratado ‘sin palabras’ y usada para categorizar (Zetter, 1991) y ‘transmitir lo que es ser un refugiado’ (Nyers, 2006:13-14)

Cuando le preguntamos cómo se sintió posando para la fotografía, don Manuel sonrió y mencionó que le gustó mucho. Tanto, que él y su familia le pusieron un cuadro y colocaron la foto en el centro de la sala. La apreciación de don Manuel por la fotografía no revela repulsión o incomodidad exhibida por otros participantes en nuestro estudio de la segunda representación fotográfica.

Sin embargo, cuando le preguntamos cuál de las dos fotografías prefería tomar, identificó como su favorita en donde aparecía con su esposa. La habilidad de don Manuel de darnos su propia interpretación de la fotografía, no coincide con los proyectos eugenésicos o el de las agencias humanitarias liberales, confrontando estos acercamientos normativos en la interpretación de fotografías de migrantes forzados.

La fotografía de don Manuel ocupa un intervalo de espacio que explora usos dominantes de la fotografía por los eugenistas, los medios convencionales y las agencias humanitarias liberales, cada una “… simultáneamente garantiza los actos de poder, obligación y dominación” (Lookofsky, 2005:17-18)

7. Parteras I

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Foto de Juana (edad 101) y Angelina (edad 82), las parteras de mayor edad que trabajan en La Gloria. Juana y Angelina han jugado un rol muy importante al ayudar a cientos de mujeres a recibir primeros auxilios y a dar a luz. La situación se volvió crítica durante el incierto viaje de Guatemala a México a principios de los ochenta. No existía acceso a agua potable o servicios médicos; estas mujeres fueron centro al lograr asegurar que esas mujeres que dieron a luz y sus hijos sobrevivieran a pesar de la falta de servicios básicos.

A pesar de su edad, ambas mujeres continúan trabajando como parteras, y a través de la ayuda de las organizaciones no gubernamentales locales e internacionales, proveen instrucción a mujeres en comunidades vecinas y en todo el estado. Las blusas que llevan puestas son los cortes tradicionales de Guatemala, y son predominantemente usados en las altas tierras de Guatemala. La Gloria está localizada en un área baja, además el clima es caliente y combinado con la intimidación de las autoridades mexicanas, evita a muchas de ellas, particularmente de la generación mas jóven, usar los trajes tradicionales. La blusa que lleva Angelina es otra pieza de ropa tradicional de Guatemala.

8. Parteras II

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En esta segunda foto le pedimos a Juana y Angelina posar en un ángulo viendo a lo lejos de la cabaña en la parte de atrás que funciona como baño. Cuando les preguntamos a Juana y Angélica acerca de cómo se sintieron en ambas fotos, dijeron que les gustaban las dos. Sin embargo, durante el curso de la segunda foto, ambas hacían gestos y hablaban en su lengua indígena Acateco, y cuando yo les pregunté de qué hablaban, dijeron que estaban notando que el baño a salir en la foto, a lo cual ellas sonrieron. Su humildad no les permite destacar un sentido genuino de incomodidad al ser fotografiadas en la misma pose con un objeto que es percibido socialmente como sucio. Esto, de todos modos, es una práctica muy común en muchas fotografías tomadas por los periodistas y organizaciones internacionales que intentan documentar migrantes forzados cerca de condiciones de suciedad y desperdicio usados para objetivar a los migrantes forzados como “víctimas étnicas” y además, como pobres y con necesidad de protección.

9. Hermano y hermanas parte I

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La locación de la primera foto, enfrente de su casa, fue seleccionada por Andrés (edad 19), su prima Andrea (centro) y su hermana María (edad 12). Andrés pudo caminar bien hasta los 8 años, pero comenzó a usar sus muletas después. María comenzó a usar sus muletas a la edad de 5. El médico local diagnosticó a Andrés y a María con polio. Andrés y María encaran considerables dificultades cuando hay lodo en las calles.

Esto se vuelve complejo cuando tienen que cargar sus libros de texto a y desde la escuela. Para sobrellevar esto, sus amigos y compañeros de clase les ayudan a cargar sus libros. Cuando les preguntamos si les gustaría usar una silla de ruedas para moverse, ambos mencionaron que preferían usar sus muletas. Andrés seleccionó esta locación porque a él y a su hermana les gusta este espacio para relajarse y hacer sus tareas. La importancia de esta locación fue reafirmada por una serie de fotografías tomadas por Andrés con una cámara deshechable que fue proveída para documentar su comunidad.

10. Hermano y hermana parte II

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Esta segunda foto de Andrés y su hermana María intenta capturar la diferencia de caminos de género ambos parientes pueden tomar en un mundo que continúa adelantar la discriminación hacia personas con discapacidades de desarrollo. Mucho, como en la primera foto, ellos tienen diferentes opiniones acerca de esto, como Andrés mencionó sentirse incómodo al ser preguntado sobre cómo posar en la foto, mientras a maría le gustó la foto por la planta viva localizada en la parte de atrás.

11. La pareja e hijo

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Esta foto de Luz (42 años de edad) su pareja Raúl (43 años de edad) y su hijo fue tomada en la entrada de su casa en La Gloria. Luz y Raúl prefirieron este lugar en donde Luz estaba, “nos gusta más porque puedes ver la naturaleza, está bonita, apenas puedes ver la casa, pero en su lugar ves la planta viva verde que quisimos que resalte en la fotografia con nosotros”

Luz y Raúl abandonaron su vieja comunidad de San Miguel Acatán en Guatemala debido a la violencia militar. Luz fue testigo de la tortura sufrida por su padre y tío, quienes fueron asesinados por soldados militares. Estas acciones, ella dijo, “fueron cometidas porque el los soldados del estado Guatemalteco creían que el pueblo entero estaba participando en el movimiento de guerrilla, pero no era cierto que todo el mundo participaba”. Este ataque sucedió a las 6 en punto de la mañana con bombas, tiroteos y bombardeos. Solo Luz, sus hermanos y su madre sobrevivieron al ataque.

Don Raúl viajó a pié con la compañía de su mamá hasta la frontera México-Guatemala, pero su madre fue capturada durante una invasión por los soldados militares del estado Guatemalteco en un campamento. Al mismo tiempo, los soldados capturaron a su sobrina y sobrino y los pusieron en un helicóptero, el cual despegó y voló hasta donde estaba la madre de don Raúl para que pudieran atestiguar a cinco soldados cortarla en pedazos con machetes. La sobrina y el sobrino fueron transportados de regreso a Nentón, Guatemala, en donde los soldados llegaron a una villa y anunciaron que si alguno no tomaba a los niños, los niños serían asesinados al final del día. Una mujer soltera levantó la mano, y temerosa de también asesinada, preguntó si la matarían si ella aceptaba llevarse a los niños; los soldados dijeron que no. Afortunadamente, esta mujer sobrevivió y adoptó a los niños y los crió ella sola. Don Raúl y Magdalena han sido afortunados al encontrar a esta mujer y reestablecer comunicación con su sobrina y sobrino en Guatemala.

12. La pareja II

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Esta foto de Luz agarrando la mano de Raúl intenta repetir el papel de la mujer como criadora, pero esta vez ella está representada como un medio de apoyo a su pareja masculina. La foto adopta el plano visual de mujer-y-criatura predominantemente usada por organizaciones humanitarias e incluye la figura masculina como el supuesto protagonista dominante en las condiciones de migraciones forzadas.

Tal estructura previene al público de reconocer la increíble organización en la parte de la mujer como Luz, quien organiza a las mujeres y hombres en la prohibición de venta de alcohol en la Gloria. Los altos niveles de consumo de alcohol de los hombres han resultado en incremento del nivel de abuso en menores y parejas. Esto da como resultado una larga contingencia de mujeres que buscan a Luz por ayuda para acercarse a todos los hombres, líderes de la Gloria, para prevenir la venta de alcohol.

13. El celebrador y su Familia

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Esta es la foto de don Mateo y su pareja doña Alejandra y su hijo Alex. Don Mateo es un catequista de la iglesia católica de La Gloria y es formalmente conocido como el celebrador o el animador de La Gloria. El catequista de la Gloria es electo por la comunidad y asiste a cursos en la parroquia cercana de la Santísima Trinidad, para concentrarse en prácticas religiosas particulares (ej. bautismo y comunión). Hay comúnmente cuatro catequistas (3 hombres y una mujer) y todos ayudan en la lectura de la biblia los domingos, a realizar las oraciones del Rosario en la iglesia los sábados y miércoles y también a realizar oraciones del Rosario en las casas por los cumpleaños u otras celebraciones. Todas esas ceremonias religiosas son celebradas sin cargo alguno. Don Mateo, a diferencia de otros catequistas recibió su instrucción en Guatemala, pero debido a la búsqueda de su refugio en México, renovó su servicio religioso con el arzobispo don Samuel Ruiz de la archidiócesis de San Cristóbal de las Casas.

Doña Alejandra sólo puede conversar en Acateco, lo que nos impidió cuestionar o averiguar más información concerniente a su experiencia de exilio. Como la Gloria no tiene salones formales, un programa especial organizado por el Instituto Nacional de Educación para Adultos (INEA), le dio la oportunidad a Alex de completar su tercer año de secundaria en la comunidad. Debido al poco empleo y tierra en la Gloria, poco después de completar su educación Alex emigró a los Estados Unidos a la edad de 18 años. En 1997 emigró en compañía de tres mujeres y tres hombres de la Gloria (todos adolescentes), viajaron por el desierto en una noche y muchos se quedaron en California, mientras el continuó al norte para encontrarse con su familia en Oregón.

A su llegada, Alex trabajó en granjas de plantaciones cultivando cebolla y coliflor y ganando 6.5 dólares por hora. Después de su trabajo en la granja, regresaba a casa para aprender como usar una máquina de coser. Después de un mes de trabajo pudo encontrar un trabajo con otros miembros de la familia en una fábrica (explotadora) donde ganaba lo equivalente por hora. Pero cuando podía exceder la cuota de una camisa por tres minutos de trabajo, el ganaba más. Al inicio de su llegada a Estados Unidos el pudo enviar $300 dólares por mes a su familia en La Gloria.

14. Madre e hijo

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Esta foto de doña Alejandra y su hijo Alex intentan replicar la presentación la representación dominante de madre e hijo usado cuando fotografían a migrantes forzados. Esta foto se opone a la forma naturalizada al cambiar el asumido trabajo de cuidado de la madre hacia el hijo al del hijo a la madre durante sus últimos años de vida. La presión de este cambio en responsabilidad tiene muchas consecuencias reales psicológicas y físicas para los migrantes forzados.

Uno de los amigos de Alex en los Estados Unidos le dijo que debería guardar su dinero y no mandar todo. Le dijo ‘podrías no regresar a ver a tu familia, así que guarda tu dinero aquí y sólo manda pequeñas cantidades para que puedas mantenerte.’ Este comentario tuvo un impacto significante para Alex, quien estaba ya deprimido y triste por estar lejos de su familia en La Gloria. Como resultado, después de cuatro años, Alex buscó una salida a su depresión en el alcohol y las drogas.

Mientras que sus parientes en Oregón trataron de convencerlo de que parara de beber, fue gracias a su hermano mayor, quien participaba en Alcohólicos Anónimos, que ayudó a Alex a escapar de su dependencia de drogas y alcohol. En 2003, tres meses después de atender reuniones de Alcohólicos Anónimos, decidió regresar a la Gloria. Como él dice “yo coloqué gran valor a mi vida y decidí regresar con mis padres y estar cerca de ellos. También me di cuenta de cuán importante es entregarse completamente a Dios y ayudar a otros que están pasando problemas como yo lo hice. Esto me ha permitido colocar primero a Dios, luego a mi bienestar físico y luego a mi estabilidad económica”. Alex es uno del pequeño número de migrantes que regresan y que ahora residen en La Gloria y han recientemente iniciado un espacio de Alcohólicos Anónimos en La Gloria, para responder a la adicción a drogas y alcohol que están encarando los migrantes que retornan a La Gloria. El también ayuda a su mamá al cuidado de una pequeña tienda de abarrotes que él mismo surte viajando a la frontera con Guatemala.

15. Padre

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Siguiendo nuestro procedimiento normativo le pedimos a Luis (17 años) y su padre, Pasucal (55 años), si podíamos tomarles una serie de dos fotos, una a su gusto y la otra bajo nuestra dirección. Para nuestra sorpresa, nos pidieron que les tomáramos fotos individuales de ambos, Luis y su Padre (otros miembros de la familia no quisieron retratarse). Tal como siempre tratábamos de acomodar participantes, agradecimos a ambos con sus retratos individuales. El espacio que ellos seleccionaron fue determinado por ellos como un espacio ideal, porque los pequeños árboles proporcionaban la sombra requerida y el contenedor detrás de Pascual proveía el agua necesaria que ellos utilizan para refrescarse.

16. Padre e hijo

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Luis nació con mielomeningocele (espina bífida) y no recibió pronto el tratamiento adecuado después de su nacimiento. Fue hasta que cumplió ocho años de edad que Luis pudo recibir tratamiento para extirpar la gran protuberancia de su espalda. Desafortunadamente, inmediatamente después de esta exitosa cirugía y rehabilitación, el papá de Luis calló gravemente enfermo, y como resultado perdió la mayor parte del sentido del oído. Debido a sus batallas de salud, Luis y su padre Pascual comparten un estrecha relación.

Fue esta estrecha relación, identificada en previas entrevistas que inspiraron a Manuel a tomar esta fotografía. Adicionalmente la continua batalla que Manuel (el fotógrafo) sufre con su dislexia, y el estigma social que él ha encarado, creando un espacio para ellos en donde comunicar cómo cada uno ha confrontado y sobrellevado muchas barreras sociales. Cuando a Luis se le preguntó cómo se sintió cuando les tomamos esta foto, dijo ‘me gustó porque me llevo muy bien con mi padre, por eso no hay problema con la fotografía’. Esta foto también se opone la dominante fotografía de ‘madre e hijo’ tomada por organizaciones humanitarias que ignora el rol de los padres en las familias de migrantes forzados, y se opone al dominante estereotipo de un incorregible macho Mexicano, híper masculino e ignorante de cualquier responsabilidad paternal.

17. Hijo

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A pesar de que Luis mejoró su condición de salud, continúa afrontando muchas dificultades para movilizarse debido a la falta de pavimento en las calles que tienen muchas rocas y hoyos, lo que agrava durante la temporada de lluvia cuando montañas de lodo le impiden ir a la escuela. Estas condiciones han dañado previamente su silla de ruedas.

Luis tiene dos hermanas que han emigrado a Florida para buscar mayores salarios y ambas mandan suficientes envíos para darle seguridad financiera a su padre. Una de sus hermanas trabaja cuidando niños en una guardería mientras que la otra trabaja el turno de noche por seis días a la semana en una fábrica empacadora de aves. Ambas hermanas se han casado y debido al alto coste de la crianza de un hijo en los Estados Unidos, han tenido dificultad en mandar mucho en remesas. Luis, a diferencia de sus hermanas, no tiene planes de emigrar a los Estados Unidos para buscar un empleo, pero está comprometido con sus estudios. Luis es un brillante estudiante con un 95% de promedio en la escuela, ayuda a su hermano más pequeño en su tarea, ayuda a su padre a realizar morrales para venta y aspira a ser un doctor.

18. Pareja migrante forzada II

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La primera foto fue pedida por Alejandra y su esposo Felipe. Ambos son padres de 10 niños, seis de ellos viven en los Estados Unidos (en los estados de California y Alabama) y actualmente viven con tres de sus hijas más jóvenes. Felipe también emigró a California en 1977, en donde trabajó en una granja laborando en la recolección de olivos, y 9 meses más tarde (después de la cosecha) regresó a Chacaj (Guatemala). Planeaba regresar a los Estados Unidos en 1980, pero el surgimiento de violencia de Guatemala le dificultó abandonar a su familia.

En 1980, las tropas de la guerrilla llegaron a Chacaj a liberar a los prisioneros de las cárceles locales y solicitó donaciones para apoyar a los guardias de las personas pobres. Antes de irse, las guerrillas colocaron una pancarta muy grande con la imagen del Che Guevara en el palacio municipal. 15 días después las guardias nacionales militares llegaron a Chcaj y bajaron a disparos la pancarta. Debido a la inestabilidad económica de Guatemala. Principalmente debido al levantamiento violento Felipe emigró a México para trabajar tres meses en el estado de Campeche. Al tiempo que regresó a Chacaj, el fue recibido por una villa vacía y su esposa y sus tres hijos habían abandonado el pueblo. Su decisión de abandonar Chacaj fue el resultado de una masacre de 7 personas de la comunidad por las fuerzas militares de estado de Guatemala. El encontró rápidamente a su pareja y sus hijos buscando refugio con miles de personas más en La Sombra, una comunidad en la frontera del lado Mexicano.

19. “Madre e hija” II

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Esta segunda foto de Alejandra con su hija Vicky fue tomada después de pedirle al padre que saliera del espacio para reproducir la imagen de la feminidad naturalizada de una mujer maternal y su hija. Malkii (1995) nota la alta reproducción de esta naturalizada imagen en un “calendario de pared de 1985, titulada “Mujeres Refugiadas” publicada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ACNUR) para los refugiados. Hay una hermosa, clara y colorida fotografía de cada mes. Todas la fotos ilustran una de las siguiente tres cosas: acercamientos de mujeres en forma individual, mujeres arrullando bebés o niños y mujeres cosiendo/tejiendo, cocinando, etc. Mientras es una común afirmación del hecho de que la mayor parte de refugiados son mujeres y niños, es sin embargo algo increíble de cuán dominante es el retrato de las mujeres y niños en representaciones visuales de desplazamiento [10-11].’.

Traducción español

Julia Guadalupe Torres Ventura, Licendiada en Derecho

Bibliografía

Libros en inglés.

Más Recursos de FMO

Paginas web en inglés.

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Galleria Fotografica

para ver las fotografías, haga clic en la imagen de arriba

información de la exposición
Exhibition poster featuring a photograph of Juana and Angelina, the oldest mid-wives of La Gloria, a former Guatemalan refugee settlement in Chiapas, Mexico.

Una exhibición fotográfica sobre la “Migración Forzada de Guatemaltecos: las políticas de caridad en la representación de refugiados” que se llevó a cabo en el Centro de Estudios para Refugiados en Oxford, entre el 21 de abril y el 3 de mayo de 2008.

Fotografía: Manuel Gil

Last updated Sep 06, 2011